Hay varios signos que te dicen que el parto está cerca. Conocerlos te ayudará a prepararte para el gran día.
1. Descenso del bebé. Faltando pocas semanas o a veces días, el bebé descenderá hacia la pelvis presionando tu vejiga, lo que podría hacerte ir al baño aún más veces. Generalmente las mujeres sienten que pueden respirar con más facilidad, ya que el bebé no está presionando tu diafragma. Algunas mujeres dicen sentir que llevan un balón entre las piernas cuando el bebé ha descendido.
2. Expulsión del tapón mucoso. El tapón mucoso es una membrana que tapona el cuello del útero, protegiendo al feto de cualquier sustancia o bacterias en la vagina. Cuando el parto está cerca y el cuello uterino se dilata, éste se desprende y es expulsado. El tapón es espeso, viscoso y transparente, aunque puede tener un poco de sangre, que es normal. Generalmente el parto inicia pocos días u horas luego de la expulsión del tapón.
3. Ruptura de la bolsa de agua. También se conoce como “romper fuente” o “romper aguas”. No todas las mujeres experimentan el rompimiento de aguas antes de empezar la labor de parto. Frecuentemente el médico rompe las membranas de la bolsa cuando la mujer ya está en el hospital. Si llegas a romper la bolsa de agua, puede ser que sientas un goteo o pequeño hilito de agua (como si te estuvieras orinando) o un fuerte chorro, aunque es lo menos común. La ruptura de la bolsa de agua es un signo importante de que el parto está muy cerca y la mujer debe ser llevada al hospital inmediatamente, debido al riesgo de infección para el bebé.
4. Contracciones. La mayoría de mujeres experimentan contracciones leves durante el embarazo (llamadas contracciones Braxton-Hicks). Sin embargo, si empiezas a tener contracciones constantes cada 5 a 10 minutos, por media hora o más, seguramente estás cerca de dar a luz. Es buena idea tomar el tiempo entre cada contracción, si tu labor de parto está empezando, éstas serán cada vez más fuertes y más cercanas entre sí. Si se te ha roto la bolsa de agua, las contracciones se sentirán más fuerte ya que no hay agua para amortiguar.
5. Dilatación y borramiento del cuello uterino. Durante las últimas semanas del embarazo, el cuello uterino se empieza a dilatar. En las madres primerizas, primero ocurre el borramiento, que quiere decir que se acorta antes de dilatarse (ver dibujo). En las mujeres que ya han tenido hijos, el borramiento y dilatación ocurren al mismo tiempo. La dilatación se mide en centímetros y generalmente se dilata de 1-3 cm en las últimas semanas de embarazo. Cuando el parto está cerca y las contracciones son más seguidas (aprox. cada 3 minutos), el cuello uterino se dilata de 4-8 cm. La dilatación se completa al llegar a 10 cm, dando suficiente espacio para que el bebé pueda salir. Para este momento las contracciones serán muy seguidas e intensas y la mujer está lista para pujar.
Una de las preguntas más frecuentes que quizás te hagas al pensar en tener hijos es qué tan rápido o con qué facilidad podrás quedar embarazada. Por lo general, tienes un 20% de probabilidad de concebir cada mes, y un 85% luego de un año de tratar. Existen varios factores que afectan la probabilidad de embarazo en cada mujer que resumimos a continuación.
– Existen pruebas de orina para detectar la ovulación. La prueba detecta los niveles de la hormona luteinizante (HL), que empiezan a aumentar 36 horas antes de ovular. Una vez que se detecte este aumento, debes tener relaciones para aumentar las posibilidades de concebir especialmente el día que los niveles alcanzan un máximo y hasta dos días luego del pico máximo.
En la actualidad, las mujeres cuentan con métodos alternos para dar a luz como es el parto en agua. El parto en agua puede ser muy relajante y cómodo para la mujer y para su bebé. El agua caliente y el ambiente tranquilo y familiar (si es en la casa), hacen que la madre produzca más adrenalina y endorfinas contribuyendo a que ésta se relaje y disminuyendo la sensación de dolor. Así mismo se facilita la dilatación del cérvix, y el descenso y paso del bebé por el canal. La sensación de ingravidez y de libertad de movimiento bajo el agua ayudan a la madre, y a su vez los tejidos se expanden en el agua caliente por lo que la dilatación se hace más fácil y hay menos riesgo de desgarre. En este tipo de parto no se utiliza anestesia ni narcóticos.
El parto puede ser en la casa o en un hospital que provea tinas para este tipo de parto. Para tener un parto en agua en tu casa, se necesita una tina con agua tibia, a 36-37ºC para mantener una temperatura similar a la del cuerpo. Se puede usar una tina o bañera grande, pero también existen tinas especiales para parto en agua que se pueden comprar o alquilar para los partos en casa o incluso como en Estados Unidos, algunos hospitales recientemente están aceptando que las mujeres traigan sus propias tinas. 
Existen varios factores que pueden incrementar tu probabilidad de tener gemelos. Primero está el factor hereditario, si tienes un hermano(a) gemelo(a) o si hay gemelos en tu familia, tienes mayores posibilidades de tener gemelos. La edad también puede afectar, siendo que las mujeres mayores de 35 años son más propensas a tener gemelos debido a que éstas tienen mayores niveles de la hormona folículo estimulante, que aumenta cuando la fertilidad empieza a decrecer. Irónicamente, esta hormona es la causante de preparar a los óvulos cada mes para la ovulación y altos niveles de ésta podría causar la liberación de más de un óvulo.
La probabilidad de tener gemelos idénticos es de 1 en 250 y los partos múltiples, generalmente de mellizos (no idénticos) son más comunes cada día debido a la tecnología de reproducción asistida. Muchas mujeres con problemas para concebir toman medicamentos para aumentar la fertilidad, causando que se liberen más de un óvulo a la vez. Así mismo, las mujeres que se someten a procedimientos como la fertilización in vitro, en que se les implanta varios embriones, tienen de 20 a 40 % de posibilidad de tener dos o más bebés.
La mayoría de mujeres sufren estragos durante su embarazo, algunas tienen síntomas leves mientras otras pasan muy incómodas especialmente los primeros meses. Algunas mujeres afortunadas tienen un embarazo fácil y libre de estragos. Y aunque las que han pasado por la náusea, vómito, cansancio, dolor de pechos, etc, pensarían que no tener estragos sería lo mejor, irónicamente el no tener síntomas pone muy nerviosas a estas futuras mamás. La náusea, fatiga y demás síntomas son obvios indicadores del embarazo y lo que se considera “normal” y esperado en un embarazo. Al no tener ninguno de estos síntomas las mujeres dudan de estar embarazadas y aún cuando ha sido confirmado el embarazo a veces les entra la duda de que si todo estará bien, si los niveles de la hormona hCG serán normales (muchos de los síntomas son causados por esta hormona) y demás miedos. Así mismo, las mujeres que se sienten bien durante el embarazo frecuentemente pasan pendientes de cuándo será el momento que empiecen los síntomas y se olvidan de disfrutar el sentirse bien. No es sino hasta oír los latidos del corazón del bebé o verlo en un ultrasonido que muchas mujeres se convencen de que su bebé está creciendo bien.
Un reciente estudio dice haber encontrado la razón por la cual las mujeres embarazadas no pierden el equilibrio con el creciente peso en su vientre y la nueva forma de su cuerpo. Los científicos encontraron una pequeña diferencia entre hombres y mujeres en una vértebra y una articulación en la cadera, la cual permite a las mujeres cambiar el centro de gravedad de su cuerpo durante el embarazo y a reducir el dolor de espalda. Una de las vértebras lumbares tiene forma más triangular en las mujeres y más cuadrada en los hombres, y la articulación de la cadera es un 14% más grande en las mujeres que en los hombres (tomando en cuenta cuerpos de tamaño similar).
La amniocentesis se realiza introduciendo una aguja en el vientre de la madre para tomar una muestra del líquido amniótico (el líquido donde flota el bebé). El médico se ayudará con un ultrasonido para buscar el punto más seguro y apropiado para realizar el procedimiento, que dura aproximadamente 45 minutos y la toma de la muestra unos 5 minutos. La amniocentesis puede detectar en un 98-99% la probabilidad de algún defecto, sin embargo no determina la gravedad del defecto.
Para saber si estás embarazada, existe la prueba de sangre y la de orina. Todas las pruebas detectan la hormona gonadotropina coriónica humana (hCG), que aparece cuando la mujer está embarazada. La prueba de sangre, que te la hace el médico, puede detectar la hormona hCG alrededor de 6-8 días después de la ovulación, mientras que la de orina puede determinar el embarazo a partir de dos semanas luego de la ovulación, que es cuando te debe venir tu periodo.